Europa Extinta

Europa, otro faro del mundo, es hoy en día una reliquia decrépita, circunscrita a la demencia senil de un Reino Unido desesperado por destruirse a sí mismo y al gobierno corrupto de los burócratas de Bruselas, empeñados en convertir los países adscritos a sus infames designios, en un solar islamizado, dependiente, arruinado y nihilista. Bajo el pretexto de la Europa verde, el cambio climático, la protección medioambiental y el CO₂, están destruyendo nuestra agricultura y ganadería, están arrasando bosques y campos de cultivo para instalar enormes superficies de molinos de viento y placas solares. Están cerrando el centro de las ciudades exclusivamente para aquellos que puedan permitirse un coche eléctrico o un deportivo de alta gama, casualmente exento de todo control impuesto por la famosa huella de carbono. Han destruido prácticamente la industria del motor, dañando gravemente la economía alemana, sostén de gran parte de la propia economía europea. Han roto bajo el pretexto de la invasión rusa a Ucrania, todo vínculo comercial con Rusia, un país con cuya asociación salíamos muy beneficiados, una invasión provocada por la ruptura de un pacto que no permitía a la OTAN, posicionar bases o armamento ofensivo, en antiguas repúblicas soviéticas (no me extenderé más en esto en este artículo debido a lo mucho que habría que exponer al respecto). A todo esto hay que sumar la desmedida invasión migratoria autorizada y promovida por estamentos supranacionales y gobiernos, a espaldas de las respectivas ciudadanías, con el objetivo indiscutible de alcanzar un reemplazo poblacional y un inevitable choque entre la Europa cristiana y el sur y oriente musulmán. Choque que inevitablemente provocará un conflicto civil que costará la vida de miles de inocentes con una violencia tan salvaje que nos devolverá a tiempos pretéritos muy oscuros de nuestra historia. No siendo suficiente esto, las élites políticas y económicas del continente, parecen empeñadas en empujarnos a una guerra abierta contra Rusia. Una guerra que Rusia ni busca ni desea, pero que no va a rechazar si le es declarada. Una guerra que enriquecería, aunque solo sea por la constante amenaza prefabricada, a unos pocos dentro del lucrativo mercado armamentístico. Una guerra que pretende camuflar el desastre y la incapacidad de Bruselas y de los gobiernos nacionales, dirigidos por necios y corruptos, para gestionar la otrora próspera Europa, vendida cuál siervo fiel al amo sueño o más bien a su abyecto Deep State. Una guerra que pretende empujar a toda una generación de jóvenes hastiados con un sistema que les lleva tratando de convertir en eunucos funcionales y dementes, adictos a la ceguera, mientras les roba la vida, las oportunidades y la posibilidad de una emancipación natural. Jóvenes que son una verdadera amenaza para ese establishment decrépito que pretende sobrevivir aunque para ello deba destruir el mundo entero, un establishment ansioso por convertir a la gran esperanza que suponen estos chicos y chicas en carne picada para mayor gloria de Moloch, el dios loco que entrega oro a cambio de sangre. Nunca antes ha sido más importante alentar y proteger a esta nueva generación, estar con ellos cuando traten de sacarlos de sus hogares para combatir en una guerra absurda que destruirá todo a su paso. Este mundo merece evolucionar y son ellos los que tienen la llave de dicha evolución. No podemos permitir que sean empujados a su completa extinción.

